
1. Elegir pensando en la comodidad.
Suena paradójico, puesto que tacones altos y comodidad parecen conceptos opuestos. Sin embargo, si se van a elegir unos zapatos de tacón, más vale decantarse por unos que sean relativamente cómodos, dentro de lo posible. Al comprarlos, probar los zapatos en ambos pies, buscar que no sean estrechos en el antepié para que no presionen los dedos (avforecería dolores y deformidades con el paso del tiempo). Que sean de talla adecuada. Conozco casos de personas que los han comprado en un número más pequeño porque "les quedaban mejor" o porque el modelo que les gustaba no estaba en su número. Que el sentido común y no la estética sea quien dicte el número de zapato utilizado.
Que el tacón no sea excesivamente alto y fino. Si tiene tiras para fijar al tobillo, al menos dará algo de estabilidad a la articulación. Las tiras deben ser cómodas y no provocar roces que puedan dañar dedos u otras zonas de apoyo.
2. En la variedad está el gusto.
Ya dijimos en artículos anteriores (enlazados al principio de este artículo) que los zapatos muy planos son malos, y los de tacón alto, también. Lo ideal es no usar en exceso ni unos ni otros. Buscar diferentes zapatos para diferentes ocasiones. No caminar siempre con el mismo zapato plano o la misma medida de tacón alto, puesto que esto obligará al cuerpo a estar forzando siempre en la misma posición. Emplear distintos tipos de calzado ayudará a que el pie no sufra siempre el mismo tipo de efectos negativos. Utiliza el tacón alto sólo el tiempo necesario. Busca un zapato más cómodo para el resto del tiempo, así podrás disfrutar de todo tipo de calzado sin tener que pagar con tu salud.
3. Mantén la actividad para prevenir lesiones.
Algunos de los daños que pueden ser producidos por el uso excesivo de tacones altos pueden verse en cierta medida reducidos si se lleva una vida activa. Ejercicios de piernas, ya sea de fortalecimiento como de estiramiento, así como ejercicios de tobillo para aumentar la estabilidad de la articulación pueden ayudar a reducir riesgo de sufrir lesiones musculares y articulares. Si usas tacones de forma habitual, también tendrás que hacer actividad física de forma habitual.
4. ¡Sentido común!
Me repito mucho, puesto que doy esta cura para casi todo, pero es la pura verdad. Si utilizas tacones muy altos muchas horas durante todos los días, no hay que ser médico o científico para saber que terminarás sufriendo las consecuencias (juanetes, calambres, esguinces...). También es bastante fácil sufrir lesiones si se corre o se suben escaleras muy rápido con tacones altos, y habrá molestias si se camina en exceso con ellos o se está mucho rato de pie sin moverse del sitio. Evitar las situaciones que se sabe que provocan dolor ayudará a que puedas disfrutar de los tacones altos en las ocasiones que los merezcan. Si vas de compras toda la tarde, llévate un zapato cómodo. Si trabajas muchas horas de pie y por imagen tienes que usar tacones, utiliza unos lo más cómodos y bajos que sea posible dentro de lo que requiera tu puesto de trabajo. Llévate un zapato cómodo para poder volver a casa sin ser martirizada por los tacones.
Estos consejos se basan más en el sentido común que en estudios científicos, si bien son una forma sencilla y práctica de poder utilizar tacones altos para las ocasiones en que se requiera, manteniendo el resto del tiempo el pie cuidado y en forma para no pagar las consecuencias durante toda una vida.
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