La dulce boca qeu agustar convida
un humor entre perlas destilado,
y a no invidiar aquel licor segrado
que Júpiter ministra el grazón de Ida.
¡amantes! no toquèis si querèis vida:
poruqe entre labio y otro colorado
Amor està de su veneno armado,
cual entre flor y flor sierne escondida.
No os engañen las rosas que a la Aurora
dirèis qeu aljofaradas y olorosas
se le cayeron del purpùreo seno.
Manzanas son de Tàntalo y no rosas
que despuès huen del qeu incitan ahora
y sòlo del Amor queda el veneno.
poema de la clase de Literatura e Identidad, con mi querido profesor.
Marcelo Aravena